Un año se refiere al tiempo que tarda un objeto celeste en completar una órbita alrededor de otro. En el caso de la Tierra, un año es el tiempo que tarda en orbitar alrededor del Sol. Existen dos tipos de años que se utilizan comúnmente para medir este período de tiempo: el año sidéreo y el año tropical.
El año sidéreo se basa en el tiempo que tarda la Tierra en completar una órbita alrededor del Sol con respecto a las estrellas fijas. Este período de tiempo es de aproximadamente 365.25636 días solares medios. Un día solar medio es el tiempo promedio entre dos pasos consecutivos del Sol por el meridiano local de un observador.
El año tropical, por otro lado, se basa en el tiempo que tarda la Tierra en completar una órbita alrededor del Sol con respecto al punto en el que ocurre el equinoccio vernal (el punto en el que el plano del ecuador de la Tierra cruza el plano de la eclíptica). Este período de tiempo es de aproximadamente 365.24219 días solares medios.
La mayoría de los calendarios utilizados en todo el mundo, incluido el calendario gregoriano, se basan en el año tropical. El calendario gregoriano tiene un año promedio de 365.2425 días, lo que lo hace muy cercano al valor real del año tropical. Para mantener el calendario en sincronía con el año tropical, se introducen años bisiestos, que tienen un día adicional (29 de febrero). Los años bisiestos ocurren cada cuatro años, excepto en los años que son divisibles por 100 pero no por 400.
Supongamos que queremos calcular el número de días en un año según el calendario gregoriano. Primero, consideramos la cantidad de años bisiestos que ocurren en un período de 400 años. Hay 100 años que son divisibles por 4, pero 3 de ellos (aquellos divisibles por 100 pero no por 400) no son bisiestos, lo que nos deja 97 años bisiestos en un ciclo de 400 años.
Entonces, en un ciclo de 400 años hay:
Por lo tanto, el número promedio de días en un año gregoriano es:
(97 x 366 + 303 x 365) / 400 ≈ 365.2425 días
Este valor está muy cerca del año tropical (365.24219 días), lo que hace que el calendario gregoriano sea adecuado para su uso en la vida diaria y en la planificación a largo plazo.