![]() |
|
|
#1
|
|||
|
|||
|
+ Familias Invencibles con Juan Pablo II + “ No llores si me amas. ¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieras oir el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo, la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen! ¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades? Creedme: cuando la muerte venga a romper las ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce, tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a ver a aquella que te amaba y que siempre te ama, y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas. Volverás a verme, pero transfigurado, extático y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo, que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás. Enjuga tu llanto y no llores si me amas.” (S. Agustín) ************************************************** ************************************************** ************************************************** Muy queridos todos: Os invito a participar en la campaña de pedir a la Santa Sede, directamente o a través de la Nunciatura, que se proclame Santo a Juan Pablo II por aclamación. Es una de las formas posibles y ... ¿no es cierto que todos lo aclamarían como tal? El teléfono de la Nunciatura en Madrid es: 91 - 766 83 11 El E-Mail: nunap@planalfa.es ************************************************** ************************************************** *********** El Señor ha llevado a su seno a un hombre que nos quería y que sabía que también nosotros le queríamos. A su siervo, al siervo de los siervos... Al que lo ha dado todo por la Iglesia, todo por todos y cada uno de nosotros... A un verdadero testigo de Cristo. Aquél que con su vida nos enseñó a decir: “para mí el vivir es Cristo y el morir ganancia”. Es cierto: nadie podrá sustituirle. Este hombre nació y buscando en todo momento la voluntad del Padre llegó a ser el Papa de la historia. No se trata de buscar a otro Juan Pablo II, sino de seguir amándolo de igual forma y acoger y comenzar a amar con la misma fuerza al nuevo Papa... Desde la confianza plena en la acción, el poder y la misericordia de Dios en y con la Iglesia, no podemos dudar de que este era el momento en que el Papa podía yae y todos los ángeles, al poder “ver” que la obra que el comenzó continúa porque Dios es fiel en completarla, al “ver” que las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) que el comenzó, continúan. En ese momento, en Colonia, estará orgulloso de nosotros al comprobar que asumimos nuestra responsabilidad como testigos, que nuestro cariño hacia Él va más allá de lo humano (de su persona) y se dirige hacia Dios, hacia su voluntad y hacia su Iglesia… Se alegrará al comprobar que la confianza que depositó en nosotros, que la apuesta que hizo por nosotros, no fue en vano. Con nuestra acogida y ayuda CON TODO EL CORAZÓN, al nuevo Papa que Dios nos regalará, Juan Pablo II estará seguro de que cada uno de nosotros quiere ser la Iglesia que él trató de construir y por la que murió... ¡¡Qué gozo experimentará su corazón al ver a sus jóvenes al frente de la Iglesia, viviendo por fin el mensaje con el que tantas veces nos retó: NO TENGÁIS MIEDO!!. ¡¡Que gran intercesor tenemos ya en el cielo, más unido aún a nosotros ahora, por la comunión de los santos!!... Unámonos pues a él y oremos desde la certeza de la fe, desde el conocimiento de la verdad que la misma Iglesia nos dona... ¡¡¡Jesús es Señor!!!. La Iglesia nos espera en Colonia. Martiño Rodríguez |
|
#2
|
|||
|
|||
|
>>La muerte, como la vida, no tiene poder para separar a los que se aman de verdad. Juan Pablo II estará por siempre en el corazón de quienes realmente lo aman más allá de su presencia física. Su ser, su luz, será en todos y cada uno de nosotros más intensa, más próxima si cabe porque estará, ya por siempre unida al Padre, al origen, a la luz primera, fundamental y cosmica que nos hace uno en el Señor.Como dice el precioso texto de San Agustín, " no llores si me amas" porque no es la muerte la que nos separa sino el olvido.
" Si me amas, ni la vida ni la muerte podrán jamás romper lo que es verdad en el corazón". Si le amamos no morirá, tan sólo estará invisible a nuestros ojo Matilde. |